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La música internacional de L’Arpeggiata regresa a Sevilla para participar en el ciclo La Europa de Murillo

El programa de música antigua que conmemora el 400 aniversario del pintor vuelve esta semana a la Sala Turina con uno de los grupos de mayor renombre internacional dentro del repertorio barroco. Tras la presentación de ‘Murillo. IV Centenario’, la primera antológica dedicada al artista en Sevilla, el próximo miércoles se inaugura ‘Aplicación Murillo. Materialismo, charitas y populismos’, una gran exposición colectiva que rastrea la presencia de los temas del pintor en el arte contemporáneo.

La Europa de Murillo, el segundo ciclo enmarcado en el IV centenario del maestro, llega a su octava semana coincidiendo con la inauguración de las dos grandes citas que clausuran la efeméride, la antológica ‘Murillo. IV Centenario’ y ‘Aplicación Murillo. Materialismo, charitas y populismos’. Esta segunda muestra, comisariada por Pedro G. Romero, Luis Martínez Montiel y Joaquín Vázquez, es la mayor exposición de arte contemporáneo celebrada en la ciudad, con más de 600 piezas de autores como Picasso, Duchamp, Beuys, Man Ray, David Hockney, Tarsila do Amaral y Julio Romero de Torres. Con ella, el Ayuntamiento pondrá el punto final a Año Murillo, que acaba de culminar su duodécimo mes con más de dos millones de visitantes.

La decimocuarta propuesta de este festival centrado en la innovación musical del siglo XVII estará protagonizada el viernes 7 de diciembre por L’Arpeggiata, uno de los conjuntos más famosos del mundo barroco. Vinculados a Sevilla incluso antes de su reconocimiento internacional, esta vez vienen con un programa lejano a sus a veces controvertidas interpretaciones. En ‘L’Amore innamorato’ interpretarán arias y dúos dedicado a Cavalli, el gran sucesor de Monteverdi en la ópera veneciana, además de obras de Maurizio Cazzati y Lorenzo Allegri.

La tiorbista Christina Pluhar dirigirá a las soprano Giulia Semenzato y Lucia Martín-Cartón, el cornetista Doron Sherwin, las violinistas Judith Steenbrink y Catherina Aglibut, las violagambistas Lixsania Fernández y Rodney Prada, el violonchelista Josetxu Obregón, el percusionista Sergey Saprychev, el clavecinista Haru Kitamika y el organista Francesco Turrisi.

En el que será el último espectáculo de este año hasta que el ciclo regrese en enero con el concierto de Vocalconsort Berlin, podremos oír la ópera más conocida de Cavalli, ‘La Calisto’, estrenada en 1651 en el Teatro San Apollinare con un libreto de Faustini basado en un episodio de ‘Las Metamorfosis’ de Ovidio. En el recital también sonarán fragmentos de otros siete títulos de Cavalli, entre ellos uno de los más célebres en su tiempo, ‘L’Egisto’, de 1643, que fue difundido fuera de Italia por compañías itinerantes, esenciales en la expansión europea del género.

En palabras del crítico Pablo Vayón, “en el estilo operístico de Cavalli se aprecia bien esa evolución de sus primeros títulos, escritos aún en los años 1640, en los que el peso del estilo recitativo es aún notable, a los más tardíos en los que las arias han empezado a independizarse y ganar peso. Son en cualquier caso aún arias breves (estamos lejos de las grandes arias da capo, características de la ópera italiana de la primera mitad del siglo XVIII), acompañadas muchas veces sólo por el bajo continuo, a veces con dos violines como voces superiores y a las que han empezado a asociarse afectos concretos, que provocarán una cierta estandarización: arias patéticas, guerreras, de furia, descriptivas (la tempestad, los pájaros…) o lamentos (que Monteverdi había llevado ya a un primer nivel de perfección), presentes por partida doble en el programa de esta noche”.

 

Sobre L’Arpeggiata

Fundado en el año 2000, L’Arpeggiata es un conjunto dirigido por Christina Pluhar. Sus miembros son algunos de los mejores solistas de la actualidad y trabajan con cantantes excepcionales del barroco y el mundo de la música tradicional. Su objetivo es revivir un repertorio casi desconocido y centrar su trabajo artístico especialmente desde el comienzo del siglo XVII.

Las bases de L’Arpeggiata son las improvisaciones instrumentales, un enfoque diferente del canto centrado en el desarrollo de la interpretación vocal influenciada por la música tradicional, así como la creación y puesta en escena de espectáculos atractivos.

Desde su fundación, la formación internacional ha logrado una respuesta increíble tanto del público como de los críticos, recibiendo excelentes críticas por sus álbumes y conciertos, así como numerosos premios. Desde 2009 graba para el sello Warner Classics. Su álbum ‘Teatro d’amore’, con música de Claudio Monteverdi y la colaboración de los cantantes Philippe Jaroussky y Nuria Rial, ganó el Echo Klassik Preis (Alemania) en 2009 y el Edison Classic Price (Holanda) en 2010.

L’Arpeggiata ha tocado en festivales y salas de concierto como Lufthansa Festival (Londres), Oude Muziek (Utrecht), Printemps des Arts de Nantes, Pfigstfestspiele Melk, Festival de St Michel-en-Thierache, Festival de Sablé-sur-Sarthe, San Petersburgo, Moscú, Philharmonie Köln, Schwetzinger Festspiele, Musikfestspiele Postdam, Händelfestspiele Halle, Ludwigsburger Schlossfestspiele, RuhrTriennale, Istanbul International Festival, Hong Kong Arts Festival, Tokyo Metropolitan Art Space y Carnegie Hall (Nueva York), entre otros.

 

Sobre Christina Pluhar

La fundadora y directora artística de L’Arpeggiata estudió guitarra clásica, laúd, tiorba, guitarra barroca y arpa barroca y su repertorio incluye música del Renacimiento y del Barroco. Entre sus maestros se encuentran Toyohiko Satoh, Hopkinson Smith, Mara Galassi, Paul O’Dette, Andrew Lawrence King y Jesper Christensen. En 1992 se mudó a París, donde actuó como solista e intérprete de continuo con conjuntos como La Fenice (Jean Tubéry), Hesperion XXI (Jordi Savall), Il Giardino Armonico, Concerto Soave (Maria-Cristina Kiehr), Accordone (Marco Beasley), Elyma (Gabriel Garrido), Les Musiciens du Louvre (Marc Minkowski), Ricercar Consort (Philippe Pierlot), La Grande Ecurie et la Chambre du Roy (Jean-Claude Malgoire) y Cantus Cölln (Konrad Junghänel), entre otros. Como intérprete de bajo continuo es buscada por orquestas bajo la dirección de René Jacobs, Ivor Bolton, Alessandro de Marchi, Marc Minkowski y Gabriel Garrido.

De 2001 a 2005 fue asistente del director Ivor Bolton en la Ópera de Múnich. Como directora invitada dirigió la Orquesta de Brandemburgo de Australia (Sydney), la Orquesta Barroca Europea (EUBO) y la Orquesta Divino Sospiro (Portugal). Desde 1993 dirigió clases magistrales en la Universidad de Graz, y desde 1999 se ha desempeñado como profesora de arpa barroca en el Real Conservatorio de La Haya. En 2000 fundó L’Arpeggiata. Entre las grabaciones más aclamadas de Pluhar se encuentran los álbumes dedicado a Stefano Landi, La Tarantella, All’Improvviso (con Gianluigi Trovesi), Los Impossibles (con los King’s Singers), así como los CD de Virgin Classics Teatro d’amore (con Philippe Jaroussky y Nuria Rial), Via Crucis (con Barbara Furtuna), Los Pájaros perdidos (el Proyecto Sudamericano), Mediterraneo (con la cantante de fado Misia) y Music for a while – Improvisations on Henry Purcell. En 2012, L’Arpeggiata fue el primer conjunto barroco en recibir una residencia artística en el Carnegie Hall.

 

Sobre ‘La Europa de Murillo

El ciclo La Europa de Murillo continuará hasta enero en la sala Turina. “La música es uno de los caminos a través del que queríamos viajar al tiempo de Murillo, a un momento en el que el arte vive una gran innovación tanto en la pintura como en la composición y la interpretación musical. Si Murillo era la vanguardia pictórica del barroco, este ciclo nos transportará a la vanguardia sonora a través de las mejores ensembles del continente”, declara Antonio Muñoz, delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Sevilla.

Muñoz define la iniciativa como “un programa único en España y al nivel de grandes festivales de ciudades como París y Berlín”. La Europa de Murillo viene precedida por la acogida que de propuestas musicales precedentes en la efeméride, como el ciclo ‘Bajo el signo de Murillo’, que el pasado mes de febrero llenó en cada día de concierto las iglesias de San Luis de los Franceses y La Caridad.

Según Fahmi Alqhai, director del programa, la propuesta quiere ser un gran compendio que evoque todo lo que sucedía en el continente a nivel musical durante el sigo XVII, aunque también incluye piezas del XVI y del XVIII. “Todas las músicas que hicieron historia en ese tiempo tienen cabida en La Europa de Murillo”, garantiza el músico, que ha dividido el ciclo en dos partes, la protagonizada por ensembles internacionales y la correspondiente a las españolas. Entre las internacionales, continúa Alqhai, se han programado formaciones que no hayan pasado antes por Femás, festival que también dirige. “Todos los grupos participantes son de primer nivel, un referente en su campo”, recalca.

“Este 2018 es un año memorable para la música antigua en Sevilla. Un momento único que arrancó con Jordi Savall inaugurando Año Murillo a finales de 2017 en el Teatro de la Maestranza y que continuó con el ciclo 'Bajo el signo de Murillo', que dio cuenta de la excelente salud de las formaciones locales de música antigua, ensembles que interpretaron las composiciones que se escuchaban en la Sevilla del XVII. Y un año que prosigue con este gran ciclo del que muy pocas ciudades en el mundo pueden presumir”, recuerda Alqhai.

 

El poder comunicador del Barroco

Tanto el delegado como el violagambista invitan a que el público no entendido también acuda a disfrutar de este ciclo, puesto que la música antigua es, en palabras de Alqhai, más inmediata y cercana al oído humano que la romántica. “Estamos en un periodo en el que la composición es clara y está ligada a lo que dice el texto”. Como le ocurre a Murillo en la pintura, esta música se acerca más a las pasiones y, sin abandonar la intelectualidad, se aproxima al oído humano. Esta cercanía es, como ha explicado Muñoz, uno de los grandes éxitos del Barroco, el mismo tipo de éxito comunicativo que podemos apreciar en la pintura de Murillo.